
Una caricatura no empieza cuando comenzamos a dibujar
Una caricatura personalizada no consiste solamente en convertir una fotografía en un dibujo.
Antes de empezar a dibujar, hay que descubrir qué hace especial a la persona que vamos a caricaturizar: su profesión, sus aficiones, sus objetos, sus lugares, sus historias y, sobre todo, la idea que quiere transmitir el encargo.
A partir de ahí comienza el proceso creativo.
Recibimos las fotografías, hablamos sobre la idea y vamos tomando decisiones sobre la composición, la pose, el entorno y todos aquellos elementos que pueden hacer que la caricatura tenga personalidad propia.
Porque una caricatura personalizada no debería parecer una plantilla aplicada a una fotografía.
Debe estar pensada para esa persona.
TODO COMIENZA CON UNA IDEA
La fotografía es el punto de partida, pero no es el resultado.
Primero buscamos los rasgos que hacen reconocible al protagonista y pensamos cómo exagerarlos sin perder su identidad. Después estudiamos qué elementos pueden contar algo sobre esa persona y cómo podemos integrarlos dentro de la escena.
En algunos encargos el cliente llega con una idea muy concreta.
En otros, solamente nos cuenta quién es la persona, qué le gusta o qué relación tiene con quien encarga la caricatura.
A partir de ahí empezamos a construir.

EL BOCETO
Antes del dibujo definitivo hacemos pruebas.
Probamos diferentes poses, proporciones, composiciones y elementos para comprobar qué funciona y qué no.
El boceto nos permite modificar una idea cuando todavía estamos a tiempo de hacerlo.
Una pose puede funcionar mejor que otra. Un objeto puede aportar humor o personalidad, mientras que otro puede distraer demasiado. Un elemento puede parecer interesante por separado y, sin embargo, no funcionar dentro de la composición.
Por eso el boceto no es simplemente un dibujo previo.
Es la herramienta que nos permite construir la caricatura antes de terminarla.

LA EXAGERACIÓN
Una caricatura necesita exageración.
No buscamos reproducir la fotografía con exactitud ni convertirla simplemente en un dibujo.
Buscamos qué rasgos definen a esa persona y los llevamos a un lenguaje gráfico propio.
La exageración puede estar en el rostro, en la expresión, en las proporciones, en la postura o en la situación que estamos contando.
Si no hay exageración, no hay caricatura.
La fotografía nos ayuda a conocer al protagonista.
El dibujo es lo que convierte esa información en caricatura.
CUANDO UNA IDEA SE CONVIERTE EN DISEÑO
Aquí aparece una de las partes que más personalidad aporta a nuestras caricaturas.
Muchas veces no basta con dibujar a la persona. Hay que inventar aquello que la rodea.
Puede ser una herramienta, una máquina, un vehículo, un objeto imposible, una modificación absurda de algo real o cualquier otro elemento relacionado con el personaje.
A esa parte del proceso la llamamos Cacharrería Fantástica.
Son elementos que imaginamos y dibujamos para una caricatura concreta.
No utilizamos una biblioteca de objetos preparados para ir colocándolos indistintamente en diferentes trabajos. Cada elemento se piensa en función de la historia, de la persona y de la composición.
A veces partimos de un objeto real.
A veces lo modificamos.
Y otras veces, directamente, tenemos que inventarlo.
¿Tienes una idea para tu caricatura?
Cuéntanosla y veremos cómo convertirla en una escena.

Inventar también forma parte del dibujo
Cuando necesitamos crear algo que no existe, primero tenemos que imaginar cómo funciona, qué forma tiene y cómo encaja dentro de la escena.
Ese proceso puede dar lugar a máquinas, vehículos, herramientas o pequeños detalles que solamente existen en esa caricatura.
Y ahí es donde la ilustración deja de ser simplemente un retrato caricaturizado y comienza a convertirse en una escena.

DISEÑAR, PROBAR Y MODIFICAR
Una vez tenemos una idea, la desarrollamos mediante diferentes pruebas.
No todo lo que dibujamos termina formando parte de la versión definitiva.
Algunos elementos desaparecen.
Otros cambian de forma.
En ocasiones una pequeña modificación consigue que toda la composición funcione mucho mejor.
Por eso mostramos también una parte del proceso: porque detrás de una caricatura terminada hay muchas decisiones que no siempre se ven en el resultado final.

LA COMPOSICIÓN
Cuando ya conocemos los elementos que vamos a utilizar, toca decidir dónde colocar cada uno.
La persona protagonista debe seguir siendo el centro de la escena, pero todo lo que la rodea debe ayudar a contar algo.
Un vehículo, una herramienta, un escenario, un objeto o un pequeño detalle pueden cambiar completamente el significado de una imagen.
Por eso no se trata de llenar la caricatura de cosas.
Se trata de encontrar las cosas adecuadas.
La composición debe conseguir que todo parezca pertenecer a la misma historia.

DEL BOCETO AL DIBUJO FINAL
Una vez tomada la decisión sobre la composición, realizamos el dibujo definitivo.
Aquí comienza una fase de trabajo mucho más detallada: dibujo, definición de formas, expresiones, elementos, ropa, objetos, fondos y todos los detalles que necesita la imagen.
Aunque el resultado final sea digital, el dibujo sigue siendo un proceso de creación.
No partimos de una imagen generada automáticamente para después modificarla.
Cada caricatura se dibuja y se construye individualmente.

LO QUE HAY DETRÁS DE CADA CARICATURA
Cada encargo es diferente.
Por eso no tenemos una colección de poses, cuerpos y objetos preparados que simplemente combinamos entre sí.
No utilizamos inteligencia artificial para generar nuestras caricaturas.
No calcamos fotografías para convertirlas en dibujos.
No utilizamos plantillas para construir automáticamente cada encargo.
La fotografía sirve como referencia para conocer a la persona.
El resto se desarrolla a partir de la idea y del proceso de dibujo.
Cada caricatura se crea para una persona concreta y para una historia concreta.
UNA PARTE DEL PROCESO QUE QUEREMOS MOSTRAR CADA VEZ MÁS
Concept Art y Cacharrería Fantástica
Detrás de muchas de nuestras caricaturas hay algo que hasta ahora ha quedado escondido dentro del propio dibujo.
Son los vehículos, máquinas, herramientas, objetos, artefactos y otras invenciones que diseñamos para cada escena.
Queremos dedicar próximamente un espacio específico a mostrar ese trabajo.
Una galería donde puedan verse bocetos, diseños, concept art, objetos inventados, vehículos modificados y otras creaciones desarrolladas para nuestras caricaturas.
No como una colección de objetos aislados, sino como una muestra del proceso de imaginación y diseño que hay detrás de muchas de nuestras ilustraciones.
UNA CARICATURA PERSONALIZADA NO ES UNA PLANTILLA
Cada persona tiene una historia diferente.
Puede ser algo relacionado con su profesión, una afición, un vehículo, una película,un viaje, una anécdota o simplemente una idea que al principio parece imposible de dibujar.
Precisamente por eso nos interesa trabajar a partir de las ideas.
Porque muchas veces la parte más interesante de una caricatura aparece cuando empezamos a preguntarnos:
¿Y si hacemos esto?
¿Y si inventamos aquello?
¿Y si convertimos ese objeto en otra cosa?
Ahí es donde empieza la parte más divertida del proceso.
¿TIENES UNA IDEA ?
No necesitas tener preparada una escena perfectamente definida.
Puedes contarnos quién es la persona, qué le gusta, cuál es su profesión, qué cosas la identifican o simplemente explicarnos la idea que tienes en la cabeza.
A partir de ahí podemos desarrollar la propuesta y buscar la manera de convertirla en una caricatura.
Cuéntanos tu idea y empecemos a dibujarla.
