Una caricatura personalizada no consiste simplemente en dibujar el rostro de una persona y exagerar algunos de sus rasgos.
Cuando alguien encarga una caricatura, muchas veces quiere algo más: que el dibujo cuente quién es, qué le gusta y qué le hace diferente.
En este caso, el protagonista era un DJ, así que la idea estaba bastante clara desde el principio: había que conseguir que su pasión por la música estuviera presente en toda la escena.

La mesa de mezclas, los altavoces, los auriculares y, sobre todo, la actitud del personaje tenían que formar parte de una misma historia.
Y ahí es donde empieza realmente el trabajo de una caricatura personalizada.
Una caricatura que tenía que transmitir movimiento
La primera idea fue situar al protagonista detrás de su mesa de mezclas, como si estuviera en plena sesión.
Pero no quería limitarme a colocar una persona delante de una mesa.
La escena necesitaba movimiento.
Había que encontrar una postura que transmitiera que estaba pinchando música, que estaba disfrutando del momento y que, al mismo tiempo, permitiera reconocer sus características físicas.
Para ello parto de las fotografías de referencia y comienzo a construir una escena alrededor de la persona.

Primer boceto de la caricatura personalizada.
En esta primera fase no busco todavía un dibujo bonito.
Lo importante es encontrar la composición: dónde estará el personaje, dónde estarán los objetos y cómo funcionará visualmente toda la escena.
Del primer boceto a una composición que funcione
Una vez colocados los elementos principales comienza una de las partes más interesantes del trabajo: corregir aquello que sobre el papel no funciona como parecía en la cabeza.
En una caricatura pueden aparecer muchos elementos que compiten entre sí.
La persona tiene que seguir siendo el centro de atención, pero la mesa de mezclas, los altavoces y todos los demás elementos tienen que ayudar a contar la historia.

Por eso el boceto va cambiando poco a poco hasta encontrar una composición equilibrada.
Los altavoces: cómo representar el sonido sin dibujar el sonido
Aquí apareció uno de los pequeños problemas de esta caricatura.
Los altavoces tenían que parecer potentes, pero no quería recurrir a las típicas líneas alrededor de ellos ni llenar la escena de onomatopeyas.
Quería encontrar una solución que perteneciera al propio dibujo.
La respuesta terminó estando en los propios altavoces. Por eso el boceto va cambiando poco a poco hasta encontrar una composición equilibrada.
Los altavoces: cómo representar el sonido sin dibujar el sonido
Aquí apareció uno de los pequeños problemas de esta caricatura.
Los altavoces tenían que parecer potentes, pero no quería recurrir a las típicas líneas alrededor de ellos ni llenar la escena de onomatopeyas.
Quería encontrar una solución que perteneciera al propio dibujo.
La respuesta terminó estando en los propios altavoces. Por eso el boceto va cambiando poco a poco hasta encontrar una composición equilibrada.
Los altavoces: cómo representar el sonido sin dibujar el sonido
Aquí apareció uno de los pequeños problemas de esta caricatura.
Los altavoces tenían que parecer potentes, pero no quería recurrir a las típicas líneas alrededor de ellos ni llenar la escena de onomatopeyas.
Quería encontrar una solución que perteneciera al propio dibujo.
La respuesta terminó estando en los propios altavoces.

La idea fue exagerar el efecto de la música de una manera mucho más gráfica: hacer que hasta los elementos de las cajas de los altavoces parecieran estar sufriendo la potencia del sonido.
Es un pequeño detalle, pero este tipo de decisiones son las que ayudan a que una caricatura tenga personalidad propia.
La mesa de mezclas también forma parte de la caricatura
Otro elemento importante era la mesa de mezclas.
Las mesas actuales pueden estar llenas de botones, controles y pequeños elementos que, vistos en una fotografía, funcionan perfectamente, pero que pueden perderse completamente cuando se trasladan a una caricatura.

Por eso no se trata de copiar exactamente el aparato.
Hay que interpretarlo y exagerarlo, igual que hacemos con la persona.
La mesa tenía que parecer una mesa de DJ, pero también tenía que encajar dentro del lenguaje gráfico de la caricatura.
Construyendo al personaje
Una vez solucionados los elementos principales de la escena, llega el momento de trabajar sobre el propio personaje.
Las caricaturas personalizadas se realizan a partir de fotografías de referencia, pero una fotografía no siempre proporciona la postura que necesita la ilustración.
Por eso hay que construir el cuerpo, adaptar la postura y encontrar una posición que resulte natural dentro de la escena.

En este caso quería que la postura transmitiera movimiento.
Una pierna elevada, los brazos trabajando sobre la mesa y los auriculares desplazados ayudan a crear esa sensación de que el personaje está realmente dentro de una sesión de música.

Cada uno de estos cambios parece pequeño, pero juntos consiguen que la caricatura deje de parecer una persona colocada delante de unos objetos y empiece a funcionar como una escena.
Cuando el boceto empieza a cobrar vida
Una vez resuelta la composición llega el momento de pasar del boceto al dibujo definitivo.
Aquí comienza el entintado.

En esta fase desaparecen progresivamente las líneas de construcción y empiezan a definirse los contornos, los detalles y los diferentes elementos de la ilustración.
El objetivo no es simplemente limpiar el boceto.
También es el momento de decidir qué detalles deben destacar y cuáles pueden simplificarse para que la imagen mantenga claridad.

El color
Con el dibujo definido comienza la fase de color.
Primero se establece una base cromática que permita decidir cómo funcionará el conjunto.
Después llegan las sombras y, finalmente, las luces y los pequeños detalles.

Es una de las fases en las que la caricatura cambia más rápidamente.
Lo que hasta ese momento era principalmente una estructura de líneas empieza a adquirir volumen, profundidad y personalidad.

Y finalmente llegamos al resultado.

Una caricatura personalizada puede contar mucho más que un retrato
Este trabajo es un buen ejemplo de lo que buscamos cuando realizamos una caricatura personalizada.
No se trata solamente de conseguir que una persona sea reconocible.
Se trata de convertir sus características, su profesión, sus aficiones o aquello que la identifica en una escena creada específicamente para ella.
Por eso una caricatura puede ser también un regalo muy personal.
Un músico puede aparecer rodeado de sus instrumentos, un deportista practicando su disciplina, un profesional dentro de su entorno de trabajo o cualquier persona representada en una situación que tenga un significado especial para ella.
Cada encargo parte de fotografías y de una idea, pero el resultado final se construye específicamente para esa persona.
¿Quieres una caricatura creada especialmente para ti?
Si tienes una idea para representar a una persona de una forma diferente, podemos convertirla en una caricatura personalizada.
Trabajamos a partir de fotografías y desarrollamos la composición, la postura, los elementos y el entorno para crear una ilustración única.
Si tienes una idea en mente, puedes contarnos cómo te gustaría representarla. Una caricatura personalizada puede contar mucho más que un retrato
Este trabajo es un buen ejemplo de lo que buscamos cuando realizamos una caricatura personalizada.
No se trata solamente de conseguir que una persona sea reconocible.
Se trata de convertir sus características, su profesión, sus aficiones o aquello que la identifica en una escena creada específicamente para ella.
Por eso una caricatura puede ser también un regalo muy personal.
Un músico puede aparecer rodeado de sus instrumentos, un deportista practicando su disciplina, un profesional dentro de su entorno de trabajo o cualquier persona representada en una situación que tenga un significado especial para ella.
Cada encargo parte de fotografías y de una idea, pero el resultado final se construye específicamente para esa persona.
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Trabajamos a partir de fotografías y desarrollamos la composición, la postura, los elementos y el entorno para crear una ilustración única.
Si tienes una idea en mente, puedes contarnos cómo te gustaría representarla.
Todas nuestras caricaturas se realizan de forma artesanal, combinando dibujo tradicional y herramientas digitales. No utilizamos inteligencia artificial para generar las imágenes ni reutilizamos dibujos de otros encargos.
