¿La caricatura es arte? II

También existen caricaturas de personas que nada tienen que ver con la política o que sean famosas. Caricaturas de personas comunes de gente de la calle, y creo que ahí es donde está el verdadero hecho surrealista de verlos y dibujarlos o pintarlos como ellos no pueden imaginarlo.

La caricatura no se limita a la crítica política o social; también es una forma de reinterpretar la realidad y transformar lo cotidiano en algo extraordinario. Dibujar a personas comunes con una mirada caricaturesca es, en cierto modo, un acto surrealista: tomas la esencia de alguien y la amplificas, distorsionas o exageras hasta mostrar una versión que ni ellos mismos habían imaginado.

Ahí radica una gran diferencia con la simple representación realista: la caricatura no solo muestra a una persona, sino que la reinventa, la reinterpreta desde una visión única. Es casi como entrar en un universo paralelo donde la identidad de alguien se vuelve más expresiva, más vibrante, incluso más auténtica de lo que podría ser en una foto o un retrato tradicional.

Este enfoque convierte a la caricatura en un arte de percepción y transformación, más que de imitación.

La caricatura muy lejos, de las garras de los críticos de arte

Mantener la caricatura fuera del alcance de los críticos permite que siga siendo libre, sin necesidad de ajustarse a discursos complicados o tendencias impuestas. La esencia de la caricatura está en su espontaneidad, en su capacidad de capturar la realidad y transformarla sin las ataduras de teorías o análisis forzados.

Los críticos tienden a encasillar el arte dentro de categorías y movimientos, lo que podría limitar la frescura y la autenticidad de la caricatura. Mientras se mantenga fuera de ese circuito, seguirá siendo un lenguaje directo, accesible y fiel a su propósito: mostrar la realidad de una manera que nadie espera, pero que todos pueden entender.

¿Cómo debería evolucionar la caricatura en el futuro?

Me gustaría que fuera más compleja que fuera más impactante que tuviera más libertad y que la gente tuviera la educación necesaria para entenderla.

Muchas veces quieren encargarme caricaturas y de ejemplo me envían una imagen generada por inteligencia artificial. Se confunde un dibujo sin exageración alguna, ni personalidad, con una caricatura, y con fondos genéricos.

Sería una evolución increíble para la caricatura: hacerla más compleja, más profunda y más libre, sin perder su capacidad de comunicación directa. Para lograrlo, podría explorarse en varias direcciones:

  • Mayor experimentación visual y técnica: Ampliar los estilos, jugar con técnicas más pictóricas o mixtas, integrar elementos del surrealismo y la abstracción para llevar la caricatura a un nivel más artístico y expresivo.
  • Narrativas más ricas y simbólicas: No solo exagerar rasgos físicos, sino también jugar con metáforas visuales y construir imágenes que requieran una interpretación más profunda.
  • Ampliar su presencia fuera de los medios tradicionales: Que la caricatura no solo exista en periódicos, sino en murales, libros ilustrados, animación, incluso en instalaciones interactivas.
  • Fomentar la educación visual: Para que el público no solo «vea» la caricatura, sino que aprenda a leerla y entender sus múltiples niveles de significado.

Si la gente tuviera más educación visual y cultural, la caricatura podría alcanzar un nivel de impacto aún mayor.

La caricatura no es un arte menor, sino una expresión que va más allá del arte tradicional.

Su capacidad para comunicar sin necesidad de intermediarios la convierte en una forma de expresión superior, más libre y más poderosa. Es fundamental reivindicarla y darle el lugar que merece en la cultura, sin caer en las trampas de la institucionalización. La caricatura pertenece a la gente, y es ahí donde debe mantenerse para seguir siendo relevante, impactante y libre.

Resumiendo:

Cuanto más lejos de las galerías, la «critica espacializada», los expertos, los marchantes, los galeristas y todo oportunista que pase por el lugar: mejor.

De no ser así, un día nos encontraremos con alguien que haga «Caricaturas invisibles», una caterva de críticos que lo aplaudan como focas, y un galerista llenando su cartera, gracias a la ignorancia.

Primera parte:


Descubre más desde WO Orons Caricaturas

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Descubre más desde WO Orons Art

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo